Como recordareis, en noviembre de 2013 se aprobaba la normativa que regula el uso de envases irrellenables de aceites de oliva virgen extra, que entraría en vigor unos meses después; con ella se conseguía que todos los envases de aceite que se ofrezcan en la hostelería, tengan un tapón irrellenable, y además, un distintivo o etiqueta donde se distinga el origen, productor, etc.

La gran mayoría de establecimientos está cumpliendo la ley, pero aún a día de hoy se siguen encontrando aceiteras sucias (por dentro y por fuera) en bares y restaurantes de toda España. Algo especialmente doloroso en zonas productoras como Andalucía y Extremadura.

El control y penalización de estas irregularidades está supuestamente en manos de las autoridades de consumo autonómicas pero parece ser que no existe un registro de infracciones, ni del lugar donde se producen.

Muchos de ellos además, se saltan la Ley mediante la mezcla de aceites de oliva con condimentos como ajos, guindillas o hierbas aromáticas indicando en el envase que se trata de un aderezo o aliño y no de aceite de oliva propiamente.

Desgraciadamente, salvo contadas excepciones, todos aquellos que cumplen con la ley lo hacen ofreciendo aceites de oliva virgen extra que en realidad no merecen serlo ya que el aceite envasado no reúne la calidad suficiente para ser envasado como aove; 3 o 4 marcas envasadoras se han hecho con el mercado y no parece fácil desplazarles a no ser que los hosteleros comiencen a valorar nuestro oro líquido y, consecuentemente, a nosotros los consumidores.

Seguiremos hablando en este blog, de aquellos restaurantes que merece la pena visitar aunque solo sea por los buenos aoves que ofrecen; te sugerimos que comiences a exigir, allá donde vayas, que te sirvan un buen aceite de oliva virgen extra, de la misma forma que exiges y pagas por un buen vino.