Vamos a preparar rápidamente una tosta de guacamole con anchoas combinando los diferentes ingredientes del plato junto con aceite de oliva virgen extra, que hemos seleccionado en diciembre: el arbequina de Tarragona, Escornalbou, y el monovarietal vidueña de La Laguna de Fuente de Piedra.

La receta original del guacamole se prepara con aguacates machacados que mezclamos con un poco de zumo de limón, un poco de tomate cortado en trozos pequeños o dados, y chile, para posteriormente agregar un poco de cebolla, cilantro y ajo.

Pero como en todas las preparaciones culinarias, luego existen muchas variantes y posibilidades de elaboración, y el caso del guacamole no es una excepción; se pueden añadir diferentes especias, o prescindir de algunos ingredientes como es el caso del cilantro, al que a mucha gente no le gusta por su aromático y peculiar sabor.

Nosotros vamos a prepararlo machacando el aguacate, con un tenedor, y añadiendo cebolleta y pimiento verde muy picaditos. Los aguacates deben estar maduros pero no demasiado pasados.

Añadiremos un poco de zumo de limón (o de lima), sal, pimienta, unas gotas de tabasco si tenemos en casa, y finalmente el aceite de oliva virgen extra. A mí me gusta añadir el tomate al final sin remover demasiado todo para que se vean bien en el plato. Puedes poner un poco de perejil si no quieres poner cilantro.

Como en todos las recetas, utilizar un buen aceite de oliva virgen extra es fundamental para el resultado final de la receta; en este caso vamos a añadir aceite de oliva virgen extra Escornalbou variedad arbequina, de nuestra selección de diciembre, que es perfecto complemento con el aguacate por su perfil frutado y dulce. Una proporción aproximada puede ser cuatro cucharadas de aceite por cada aguacate que utilicemos.

El guacamole se puede conservar en la nevera varios días, pero siempre bien tapado con un papel film; y para que conserve su color inicial y no se ponga de color negro – aunque es inevitable que ocurra en una pequeña proporción- conviene echar un poco de limón sobre la parte superior antes de guardarlo.

Después prepararemos las anchoas; recuerda que es un producto cuya calidad va directamente relacionada con su precio; salvo alguna contada excepción, es difícil encontrar unas buenas anchoas de bajo precio.

Así pues, una vez compradas unas buenas anchoas, conviene escurrir muy bien el aceite de oliva virgen extra que llevan en la lata o en el plástico de envasado, y opcionalmente podemos mezclarlas con un poco de ajo y tomate picado.

Aliñaremos generosamente la preparación con un buen aceite de oliva virgen extra, en nuestro caso el aceite de oliva virgen extra de la variedad vidueña de nuestra selección de diciembre. Un aceite con personalidad e intenso sabor frutado, cuyas notas dulces combinan con las picantes y amargas en perfecta armonía.

Untaremos generosamente el guacamole sobre una buena tostada de pan y lo cubriremos con las anchoas.

Esperamos que les guste a tus invitados. Te deseamos Feliz 2016.